12 razones inesperadas por las que construir tejados verdes

ANA ISAN
4 DE SEPTIEMBRE DE 2017

Además de su consabido valor ambiental o meramente estético, hay otras muchas razones para apostar por los tejados verdes. Son motivos poco habituales, que no buscan potenciar la biodiversidad en el campo o en la urbe, mejorar la calidad ambiental, aumentar los jardines ni, por ejemplo, actuar como aislante, reduciendo el ruido, la factura de la luz y la huella de carbono. No, al menos, de forma prioritaria.
En este post veremos diferentes utilizaciones o fines que se pueden sumar a aquellos para aumentar su valor ecológico, bien de forma intencionada o no. En unos casos, lo incrementarán, y en otros sencillamente obedecen a otras intenciones. Al margen de que, por sí mismos, subjetivamente creamos que justifican su construcción.

¿Pero, esos motivos realmente son tan insólitos? Algunos más que otros, sin duda. Quizá por su originalidad o, si se quiere, menos habitualidad, resultan en buena medida inesperados, como vamos a ver en este post.


Descubre, a continuación, estos 10 curiosos fines que, más allá de lo común, en ocasiones motivan la construcción de un tejado verde. Y quien sabe, podrían servirte de inspiración para llevar a cabo tu propio proyecto. ¿O, por qué no? …para soñar despierto, que también es bonito.
El uso de eco materiales de construcción

Aunque la construcción de un jardín verde puede llevarse a cabo con materiales de construcción de distinto tipo, unos más contaminantes que otros, existe una opción tradicional propia de los países nórdicos que nos brinda la posibilidad de impermeabilizarlo de forma natural.

El uso de corteza de abedul es clave para impermeabilizar el tejado en arquitecturas tradicionales de estas zonas. Su utilización permite que el tejado sea resistente al agua y, en general, prolonga su duración. Por lo tanto, el diseño de una casa verde puede buscar esta opción para huir de materiales sintéticos, con la ventaja de que la tierra y las plantas ayudan a que la corteza de abedul quede mejor fijada. Una interesante opción para el diseño bioclimático.

Ofrecer un exquisito bocado para pastar

Cuando no hay monte, o simplemente, si se quiere dedicar un espacio a ampliar el jardín ofreciendo un exquisito bocado a los herbíboros como cabras o caballos, las cubiertas verdes son una interesante opción.


En la imagen que abre el post, así como en la anterior vemos los estupendos resultados que pueden lograrse optando por esta opción en diseños modernos que tienen un mínimo impacto paisajístico. Las opciones son tantas como diseños lo hagan factible. Ya sea con un aire rural o modernista, tanto se da.
Reducir el impacto paisajístico

Como es obvio, un tejado verde significa mejorar la simbiosis de la casa con el entorno, en caso de que ésta se ubique en el campo, y en especial cuando se eligen plantas autóctonas e incluso pequeños árboles igualmente locales para cubrir el tejado.

Por otro lado, las cubiertas verdes que cubren los inmuebles en las ciudades también son un modo de restar fuerza a la sensación de estar viviendo en una jungla de asfalto. En su lugar, la vista es poco menos que la de un jardín urbano. Aunque su acceso sea privado, a efectos visuales supone una contribución en este mismo sentido.

Evitar las corrientes de aire

El peso que supone el techo verde, sumando la tierra y las plantas, ayuda a que las casas estén más consolidadas, con lo que las paredes y demás infraestructura serán a prueba de corrientes de aire provocadas por posibles rendijas.

Este efecto es una ventaja que conocen bien en los países nórdicos, donde además en invierno, el peso total aumenta de forma importante en la temporada de nieve, al tiempo que la tierra actúa como aislante del frío, además de hacer su papel la corteza de abedul, como explicamos en el primer punto.


Absorber el agua de lluvia

La cubierta vegetal de estos tejados ayuda a absorber el agua de lluvia, ayudando a reducir la escorrentía de forma importante, dependiendo de distintos factores, como el diseño, las plantas y la pendiente de la cubierta, explica el Instituto de la azotea verde escandinavo.

Ayudar a las abejas a sobrevivir

Convertir el jardín del tejado en un oasis para las abejas y otros animales, desde insectos y aves hasta pequeños mamíferos o reptiles es una interesante manera de contribuir al fomento de la biodiversidad. En el caso de las abejas, ayudarlas plantando especies que les ayuden a hacer su trabajo e instalando panales puede hacer una gran diferencia y, junto con otras medidas, incluso llegar a salvarlas de la extinción.

Incentivar la economía de trueque

Habida cuenta de que un techo de césped en los países nórdicos es un proyecto familiar que se realice dentro de una economía de trueque, ya que los materiales se recogen de aquí y allí y su realización supone mucha mano de obra, que suelen hacer los vecinos en las comunidades rurales.

Apostar por la agricultura nómada urbana

La jardinería o agricultura nómada urbana puede aparecer donde uno menos lo espera. Una ocurrencia que, con el paso de los años, se ha convertido en todo un gesto reivindicativo, al estilo del movimiento conocido como guerrilla gardening. El lugar es lo de menos: un graffiti de musgo, la cubierta de un bus… Lo importante es llegar al viandante, trasladarle el mensaje de que verde es vida y, por pasiva, la falta de verde que sufre la ciudad, poco menos que la muerte en vida.


Tener cerca un huerto urbano

Las terrazas o azoteas son toda una invitación a convertirlas en huertos urbanos. Eso sí, al igual que en el caso de los jardines, hay que tener en cuenta la capacidad de carga del edificio antes de sobrecargarlo con tierra y riegos, con el fin de sacar el máximo partido de nuestro espacio.

Construir casas junto a jardines verdes

Es la moda en China, una tendencia que asombra con una simple imagen. En la miniatura de la segunda imagen podemos ver cómo la necesidad de zonas verdes en las urbes ha llevado a construir edificios sobre las mismas azoteas, por otro lado convertidas también en jardines.

Cumplir las leyes …francesas

El cumplimiento de las leyes galas es otra posible motivación a la hora de construir una cubierta verde. En concreto, el Parlamento francés ha aprobado una ley que persigue mejorar la calidad del aire para potenciar la biodiversidad y también buscando una menor huella de carbono (reducir emisiones), así como mejorar la salud pública.

Es una normativa que obliga a que los tejados de los nuevos edificios cuenten con una cubierta verde que ayude a lograr estos objetivos, además de aislar el edificio o, en su defecto, los tejados deberán contar con paneles solares, dentro de una serie de requisitos a cumplir.

Aumentar la productividad laboral

Los tejados verdes pueden ser transitables, en cuyo caso se convierten en una buena opción para que los trabajadores de oficinas en entornos urbanos, rodeados de asfalto, puedan hacer descansos entre verde. Son muchos los estudios que nos hablan de la importancia de cambiar de ambiente para cargar las pilas, idealmente entrando en contacto con la naturaleza.

Igualmente, desde la misma oficina puede lograrse un efecto similar, si bien no será tan efectivo, simplemente teniendo unas vistas verdes. En este sentido, que las azoteas de otros edificios de menor altura tengan un tapiz verde puede hacer una gran diferencia.



Comentarios